Para la chica con suerte.
Desde que me dijiste que esperabas mi carta me estoy rompiendo la cabeza con todos los bloqueos que existen en el mundo. Porque me pasa que te quiero escribir algo impresionante, algo mágico y a la vez no quiero escribirte nada y que me leas la mente y el corazón. Pero no se puede. Así que me puse a escribir, a ver como hacer para decirtelo todo sin crear un laberinto.
Creo que hay caminos que se repiten, sin ser el mismo, porque tienen el mismo destino. Cosas que están escritas en el universo, en los planes de Dios, o en el Word del mundo. Una de esas fue que nos encontraramos. Repetimos un camino infinitas veces, vos por una ruta y yo por otra, hasta que estuvimos listas para caminar juntas. Todavía me parece loco como hay gente, como vos y yo, que tiene encuentros profundos en el alma y lo cambia todo.
No entiendo (ni me hace falta saber) porque nos complementamos tan bien. Esto que hacemos de tener los mismos procesos con distintos temas y llegar a conclusiones tan similares. De explicarnos las cosas diferentes pero entendernos al toque. De sentir el mundo tan natural, tan narrado, tan desastre no desastroso.
Te conocí como Iara, la chica de pelo largo que le gustaban las zapatillas de colores. Desde ese momento me llamaste la atención pero por x o por b nunca cruzamos muchas palabras. Paso el tiempo como si nunca nos hubiéramos conocido e inesperadamente nos encontramos en una piyamada improvisada.
De repente mi celular tiene borradores de tus textos, una lista de cosas que podes/te gusta comer y recetas de burbujas. En mi cuaderno encuentro fotos nuestras y debates. En mi billetera llevo una que nos sacamos en un 15. Si leí algo y lo quiero comentar, si quiero ver una obra o mostrar una canción, si quiero tomar algo o ver una película te invito primero. Estas en la facultad, en Buenos Aires, en Raco y en las juntadas.
Ahora sos Iara, "la de pelo cortito, la de Educación, la de teatro", mi amiga.
Creo que ningún tipo de relación puede funcionar si no admiras algo del otro. En este mundo con muros enormes y ojos que no quieren ver, nos encontramos y me descubrí admirando tus ganas de vivir. Por que se te notan de lejos. Tenes cara de viajes, de sueños, de abrazos, de risas, de debates y de futuro. Mucha cara de futuro.
Me parece que tiene que ver con como te definiste a vos misma. Porque donde muchos fingen, se ponen mascaras y piensan mil veces que comentario hacer, que ropa usar, vos no podes ser otra cosa que no sea lo que ya sos, ni te lo exigís. Simplemente te pones unas pantuflas, salís para una juntada quejándote de que queres seguir viendo HIMYM, para llegar y dejarte fluir. Ser vos te ahoga, te consume y te hace flotar. Te salen desde adentro los abrazos espontáneos, las charlas revolucionarias, los comentarios graciosos, sarcásticos y la pasión.
Porque no sé si te das cuenta de lo apasionada que sos con todo: con las vocaciones, los textos, las charlas, teatro, los sentimientos, la gente. Te importan. Las personas te importan, aunque no sean tus amigos, aunque hayas hablado cinco minutos. Alguien dijo algo y a vos te dio la impresión de que esta triste, enojado, feliz, o repitiendo palabras sin pensarlas entonces te sentas a compartirlo, a aconsejar, a dar cátedra, a hacer que piensen, reflexionen y se nutran. Queres educar bien, crees en la educación, en tomar decisiones propias y en guiar. Yo creo en vos, en que lo mejor que le va a pasar a muchos futuros jóvenes va a ser tenerte ahí.
Te importa realmente conocer a alguien y eso me parece tan, valga la redundancia, importante. Conocer de saber sus gustos, sus miedos y sus sueños. De decirles que esta bien ser quienes son, de enseñarles a quererse un poquito, a querer a los demás. Vos miras Iari. Y quiero agradecerte porque por más juego, me supiste ver más que burbujas, me viste laberinto y levadura, me sabes mar y puerto.
Te quiero decir que yo también te veo.
Sos la chica con suerte sin sentido de la orientación, que se siente fuera de lugar si va maquillada y le gusta andar descalza.
Que se ríe fuerte y con ganas, y llora fuerte y con ganas, sin importarle nada. Es tan lindo verte romper en sentimientos.
La que encuentra mundos paralelos en la literatura.
Que tiene a la educación por el amor de su vida y al teatro como su amante.
Iara, que se anima, que experimenta, que cree que lo normal es salir con cicatrices.
Iari, que para Navidad pide un burbujero y un fernet porque niña siempre.
Mi amiga que siente las injusticias, se enoja y busca cambiarlas desde su pequeño lugar y sin darse cuenta (o tal vez sí) adopta una onda misericordiosa.
Mi amiga que siempre sabe que decir para dejarme mas tranquila.
Mi amiga que de todas las maravillas del mundo es una catarata, y de todos los juegos, hamaca.
Te voy a pedir lo que vos me pediste a mi. Ya sé, cero originalidad, sh. Este 2017 capaz que la vida no nos cruza, ya hizo suficiente el año pasado. Pero no dejemos nosotras de hacerlo aunque sea para vernos en una plaza y manchar el mantel con lentejas. Yo sé que podemos viajar con otras personas, debatir con otras personas, leer sagas a la distancia, hablar desde el corazón, hacer casting, ensayos, cortos y textos con otras personas. Pero quiero que sea con vos. Porque me haces crecer. Porque me haces bien. Porque... No quiero (ni me hace falta) darte más razones.
Gracias por ser y soñar conmigo.
Alguien en algún lugar de Australia esta pensando que ojalá tengas el cumpleaños más lindo del mundo.
Muero por darte un abrazo enorme.
No sabes lo que te extraño.
Creo que hay caminos que se repiten, sin ser el mismo, porque tienen el mismo destino. Cosas que están escritas en el universo, en los planes de Dios, o en el Word del mundo. Una de esas fue que nos encontraramos. Repetimos un camino infinitas veces, vos por una ruta y yo por otra, hasta que estuvimos listas para caminar juntas. Todavía me parece loco como hay gente, como vos y yo, que tiene encuentros profundos en el alma y lo cambia todo.
No entiendo (ni me hace falta saber) porque nos complementamos tan bien. Esto que hacemos de tener los mismos procesos con distintos temas y llegar a conclusiones tan similares. De explicarnos las cosas diferentes pero entendernos al toque. De sentir el mundo tan natural, tan narrado, tan desastre no desastroso.
Te conocí como Iara, la chica de pelo largo que le gustaban las zapatillas de colores. Desde ese momento me llamaste la atención pero por x o por b nunca cruzamos muchas palabras. Paso el tiempo como si nunca nos hubiéramos conocido e inesperadamente nos encontramos en una piyamada improvisada.
De repente mi celular tiene borradores de tus textos, una lista de cosas que podes/te gusta comer y recetas de burbujas. En mi cuaderno encuentro fotos nuestras y debates. En mi billetera llevo una que nos sacamos en un 15. Si leí algo y lo quiero comentar, si quiero ver una obra o mostrar una canción, si quiero tomar algo o ver una película te invito primero. Estas en la facultad, en Buenos Aires, en Raco y en las juntadas.
Ahora sos Iara, "la de pelo cortito, la de Educación, la de teatro", mi amiga.
Creo que ningún tipo de relación puede funcionar si no admiras algo del otro. En este mundo con muros enormes y ojos que no quieren ver, nos encontramos y me descubrí admirando tus ganas de vivir. Por que se te notan de lejos. Tenes cara de viajes, de sueños, de abrazos, de risas, de debates y de futuro. Mucha cara de futuro.
Me parece que tiene que ver con como te definiste a vos misma. Porque donde muchos fingen, se ponen mascaras y piensan mil veces que comentario hacer, que ropa usar, vos no podes ser otra cosa que no sea lo que ya sos, ni te lo exigís. Simplemente te pones unas pantuflas, salís para una juntada quejándote de que queres seguir viendo HIMYM, para llegar y dejarte fluir. Ser vos te ahoga, te consume y te hace flotar. Te salen desde adentro los abrazos espontáneos, las charlas revolucionarias, los comentarios graciosos, sarcásticos y la pasión.
Porque no sé si te das cuenta de lo apasionada que sos con todo: con las vocaciones, los textos, las charlas, teatro, los sentimientos, la gente. Te importan. Las personas te importan, aunque no sean tus amigos, aunque hayas hablado cinco minutos. Alguien dijo algo y a vos te dio la impresión de que esta triste, enojado, feliz, o repitiendo palabras sin pensarlas entonces te sentas a compartirlo, a aconsejar, a dar cátedra, a hacer que piensen, reflexionen y se nutran. Queres educar bien, crees en la educación, en tomar decisiones propias y en guiar. Yo creo en vos, en que lo mejor que le va a pasar a muchos futuros jóvenes va a ser tenerte ahí.
Te importa realmente conocer a alguien y eso me parece tan, valga la redundancia, importante. Conocer de saber sus gustos, sus miedos y sus sueños. De decirles que esta bien ser quienes son, de enseñarles a quererse un poquito, a querer a los demás. Vos miras Iari. Y quiero agradecerte porque por más juego, me supiste ver más que burbujas, me viste laberinto y levadura, me sabes mar y puerto.
Te quiero decir que yo también te veo.
Sos la chica con suerte sin sentido de la orientación, que se siente fuera de lugar si va maquillada y le gusta andar descalza.
Que se ríe fuerte y con ganas, y llora fuerte y con ganas, sin importarle nada. Es tan lindo verte romper en sentimientos.
La que encuentra mundos paralelos en la literatura.
Que tiene a la educación por el amor de su vida y al teatro como su amante.
Iara, que se anima, que experimenta, que cree que lo normal es salir con cicatrices.
Iari, que para Navidad pide un burbujero y un fernet porque niña siempre.
Mi amiga que siente las injusticias, se enoja y busca cambiarlas desde su pequeño lugar y sin darse cuenta (o tal vez sí) adopta una onda misericordiosa.
Mi amiga que siempre sabe que decir para dejarme mas tranquila.
Mi amiga que de todas las maravillas del mundo es una catarata, y de todos los juegos, hamaca.
Te voy a pedir lo que vos me pediste a mi. Ya sé, cero originalidad, sh. Este 2017 capaz que la vida no nos cruza, ya hizo suficiente el año pasado. Pero no dejemos nosotras de hacerlo aunque sea para vernos en una plaza y manchar el mantel con lentejas. Yo sé que podemos viajar con otras personas, debatir con otras personas, leer sagas a la distancia, hablar desde el corazón, hacer casting, ensayos, cortos y textos con otras personas. Pero quiero que sea con vos. Porque me haces crecer. Porque me haces bien. Porque... No quiero (ni me hace falta) darte más razones.
Gracias por ser y soñar conmigo.
Alguien en algún lugar de Australia esta pensando que ojalá tengas el cumpleaños más lindo del mundo.
Muero por darte un abrazo enorme.
No sabes lo que te extraño.
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