¿Estás?






































































¿Para dónde está la felicidad?
¿Qué querés hacer de acá a tres años?
¿Qué queres hacer hoy?
¿Qué sentís?
¿Qué te pasa cuando miras el cielo, cuando sentís el pasto?
¿Me ves? ¿Me estás mirando?
¿Qué música suena en tu alma cuando miras mis ojos?
¿Estás bien?
¿Dónde rompes en llanto?
¿En qué órgano esta tu rabia?
¿Qué crees de las hadas? ¿Y de los ángeles? ¿Y de los demonios y los dragones?
¿Te duele el mundo?
¿Qué opinas de los humanos?
¿Te gusta jugar con los niños?
¿Qué te pasa?

A mi el pasto me pone contenta. Me gusta acostarme, dar vueltas, romperlo, tocarlo con la punta de los dedos, con la palma entera.
La tierra me hipnotiza. Me da ganas cubrirme, de hacer dibujitos y de ensuciarme. (¿Es sucia la tierra?)
Me gusta como se ven las hojas de los arboles con el contraste del cielo y sus leves movimientos de viento. Significa que todo esta bien, que es.
Estar sin zapatillas.
Tomar un helado.
Gritar muy fuerte por la ventana de un auto.
Bailar canciones de los beatles.
Son detalles que arman.

Te miro pasar por la calle y me da tanta bronca. No por vos eh. Capaz que no hiciste nada. Soy yo, que se me mojan los ojos y se ponen muy rojos porque me duele todo.
Te veo pidiendo monedas, te veo en tu auto escuchando música, te veo paseando un perro, te veo en la facultad, en mi casa, en una marcha. Y te envidio, me intrigas, me haces pensar y te quiero.
¿Importa?
¿Si no nos vemos, existimos?
¿Me entendes?
Es que nada de esto tiene sentido. Pasa que lo de adentro nunca tiene sentido. Y la voz cortada y la respiración retenida y el cuerpo que me tiembla, que me suena como una alarma diciéndome: relajá.
Pero no sé nada.

No sé si te gustan los gatos.
Si cuando te reís es real.
Si el futuro es lo que estamos haciendo.
Si la felicidad se encuentra acá.

Y el viento me acaricia y las hojas se menean y los nenes se ríen y vos corres y una hormiga se me sube por la planta del pie. Y somos todos hormiguitas en una plaza enorme y nos vamos perdiendo con las lluvias y los pies de los gigantes.
¿Te sentís así de chiquitito?
¿Así de imponente?
¿Te gustaría ser un león, un halcón o una jirafa?
¿Viste como estamos?
¿Por qué no escuchamos a los jóvenes, a los niños?

Somos grandes que se callaron todo.

Tengo tantas preguntas para hacerte. Seguro que vos también. Pero no preguntamos nada, suponemos
¿Verdad?
¿Te molestan tantas preguntas?
¿Te exaspera tanto ruido?
Si, solemos suponer y hablar de cosas más importantes.
Hablamos.
Hablamos tanto y todo el tiempo.
No decimos nada.

¿No tenes ganas de quedarte en silencio al lado mio?

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